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Percepción europea de los CEM

(Fuente: Comisión Europea - Eurobarómetro)

El pasado 24 de junio se publicó el Eurobarómetro especial nº347 (inglés), un estudio dedicado a los campos electromagnéticos (CEM) en Europa. El último estudio similar fue realizado en junio de 2007 (nº272).

El objetivo de este informe ha sido ayudar a entender la percepción que los europeos tienen acerca de la relación entre los CEM y la salud, en el contexto de los importantes trabajos científicos realizados a lo largo de la última década sobre los efectos a corto y largo plazo de los CEM.

Se ha preguntado a los europeos (26.602 encuestados de la Europa de los 27) acerca de los factores que creen pueden afectar a su salud. Los encuestados han considerado a los CEM como potencialmente menos peligrosos, por ejemplo, que los productos químicos, la calidad de la comida o del agua potable.

A la hora de centrarse exclusivamente en los principales emisores de CEM, las líneas de alta tensión y las antenas de telefonía movil han generado el mayor nivel de inquietud (un 35% y un 33%, respectivamente). El 26% de los encuestados ha creído que los teléfonos móviles tienen un impacto significativo para la salud. Esto supone una ligera disminución (del -2%) respecto a la última encuesta acerca de los riesgos potenciales para la salud de los CEM de 2007, mencionado anteriormente.

Sorprendentemente, desde entonces, ha habido un declive notable en el conocimiento de los encuestados de la UE sobre las distintas fuentes de CEM. Mientras que en el Eurobarómetro de 2007 un 23% de los encuestados decía que los nueve elementos presentados producían CEM, en el 2010 este dato se ha reducido a más de la mitad, con un 9%. Con respecto al anterior estudio, los mayores descensos en el conocimiento de las difererentes fuentes CEM se han producido en los radares (un -13%), los teléfonos móviles (un -12%) y las antenas de telefonía móvil (un -7%).

Indicar que un 78% de los encuestados dicen no haber recibido información acerca de los efectos potenciales sobre la salud de los CEM. De los que sí han recibido esta información, más de la mitad (58%) de los encuestados están satisfechos con su calidad (frente al 28% recogido en el anterior estudio). La televisión, aunque es el principal canal de recepción de información (un 55%), está en declive como medio elegido, seguido por periódicos y revistas. Internet parece convertirse en uno de los canales de comunición preferidos en un futuro próximo, ya que es el canal elegido entre la gente más joven.

A pesar de las dudas acerca de si los CEM dañan (46%) o no la salud (51%), el ciudadano medio de UE cree que las autoridaddes públicas no hacen lo suficiente para protegerles de sus riesgos potenciales para la salud. A lo largo de la Unión Europea un 58% de los encuestados (un -2%, frente al anterior Eurobarómetro) mantienen esta visión, un nivel que alcanza en 78% en Grecia (frente al 87% anterior).

En vista de esta inquietud sobre la falta de acción de las autoridades nacionales, sorprende ver como casi la mitad (48%) de los encuestados creen que la Unión Europea debería informar al público de estos riesgos potenciales para la salud, así como establecer criterios de seguridad (39%) en la fabricación de las diferentes fuentes CEM y desarrollar métodos orientados a la protección de la salud pública (36%). Un 23% estima que habría que revisar el estatus de las evidencias científicas.

La ciudad convertida en laboratorio

(Fuente: EBM, Avaate, Todo Castilla y León ; imagen: M. Vences)

El biólogo Alfonso Balmori ha analizado en un entorno urbano los efectos que tienen los campos electromagnéticos (CEM) de las antenas de telefonía en unos renacuajos de la rana común (Rana temporaria). Éstos fueron criados en dos peceras a 140 metros de una estación base de telefonía móvil de Valladolid: una protegida de la radiación por una malla metálica y otra no, a plena exposición.

Balmori, reconocido por publicar estudios similares con cigüeñas o gorriones, y con resultados en el mismo sentido, decidió estudiar los efectos de estas radiaciones en los animales, con el fin de no tener que escuchar comentarios interesados acerca de que los efectos de los CEM son subjetivos. y la gente que los padece hipocondríacos: los efectos sobre los animales carecen de cualquier tipo de autosugestión.

El científico vallisoletano experimentó durante dos meses, desde la fase de huevo hasta una fase avanzada de renacuajo, antes de la metamorfosis. Las mediciones de intensidad de campo eléctrico (radiofrecuencias y microondas) recogidas acerca de las condiciones del experimento, con tres dispositivos diferentes, estuvieron en un rango entre 1,8 a 3,5 V/m.

En el grupo expuesto de 70 ranas, se observó que la coordinación de los movimientos de los renacuajos era baja, su crecimiento resultó dispar y su tasa de mortalidad era bastante elevada (90%) .

En relación al grupo control, también con 70 ranas y en las mismas condiciones, pero dentro de una jaula de Faraday (aislada de CEM), la coordinación de movimientos de los renacuajos resultó ser normal, su desarrollo fue acorde, y obtuvo una tasa de mortalidad del 4,2% .

Estos resultados indican que las radiaciones emitidas por antenas de telefonía, en una situación real, pueden afectar al desarrollo y pueden causar un aumento de la mortalidad de los renacuajos expuestos.

Esta investigación puede tener enormes implicaciones para todo el mundo en general, que ahora está expuesto a altos niveles de radiación procedentes de una multitud de antenas de telefonía móvil y otras fuentes de radiación de CEM.

"Si eso pasa con las ranas,...qué podrá pasar con las personas", se preguntó César Balmori, hermano del científico.

Este experimento ha sido publicado en la revista Electromagnetic Biology and Medicine de junio de 2010, Vol. 29, No. 1–2, Páginas 31-35.


Comparecencias en el Parlamento Vasco

(Fuente: EHKEA Plataforma, Eusko Legebiltzarra; imagen: Txapela76)

Hoy 24 de junio, con motivo del Día Mundial contra la Contaminación Electromagnética, desde la Plataforma de Euskal Herria contra la Contaminación Electromagnética - Euskal Herriko Kutsadura Elektromagnetikoaren Aurkako Plataforma (EHKEAP) hemos elaboramos un comunicado denunciando esta problemática.

Informamos que, por este motivo, mañana viernes 25 de junio, a las 10h00, comparecemos ante la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Vasco, que podéis seguir desde la sala de prensa o bien en retransmisión en directo por Internet (necesita Real Player).

Tras las comparecencias del pasado 23 de junio del catedrático de la Universidad de Alcalá de Henares D. José Luis Bardasano, del 22 de junio del abogado D. José Alberto Arrate y del 4 de mayo del catedrático de la UPV/EHU D. Félix Góñi, toca el turno este viernes 25 a dos nuevos ponentes:
  • D. Emilio Mayayo Artal, Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Zaragoza y Doctor por la de Barcelona. Es especialista en Anatomía Patológica por la Universidad de Valencia. Patólogo en el Hospital Universitario Juan XXIII de Tarragona, y Catedrático de la Facultad de Medicina en la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona. Es Director de la Revista Española de Patología, revista órgano de la Sociedad Española de Anatomía Patológica y de la Sociedad Española de Citología. Coordinador del Club de Patología Infecciosas de la Sociedad Española de Anatomía Patológica. Tiene 300 trabajos publicados en revistas científicas Entre sus investigaciones se encuentran importantes estudios acerca de los efectos de las ondas electromagnéticas sobre la salud.

  • D. Pedro Belmonte Espejo trabaja como profesor de enseñanza secundaria en Murcia. Se encarga de la responsabilidad estatal de Campos Electromagnéticos en la organización Ecologistas en Acción, desde el año 1998. Es miembro de la Plataforma Estatal contra la Contaminación Electromagnética. Es autor de artículos de diversos artículos de divulgación sobre los impactos sociales y ambientales de campos electromagnéticos en prensa y revistas estatales y regionales, entre ellos podemos citar: “La contaminación electromagnética”, “Alta tensión y Campos Electromagnéticos “, El Impacto de la Telefonía Móvil”. “La adicción al móvil” “La contaminación invisible”, “Los sistemas wifi y su riesgos”, El Wimax en el estado español. etc.
Posteriormente, a las 12h30, la Plataforma de Euskal Herria contra la Contaminación Electromagnética - Euskal Herriko Kutsadura Elektromagnetikoaren Aurkako Plataforma (EHKEAP) valorará en la sala de prensa del Parlamento cómo han discurrido estas comparecencias, acerca de la percepción social en relación con el impacto de los campos electromagnéticos sobre la salud de las personas.

Noticia del Dr. Bardasano 23.06.2010 Radio Nacional
(2,2 MB)

Entrevista con la Dra. Elisabeth Cardis

(Fuente y vídeo: T. Oller)

Tal y como comentamos, la Dra. Elisabeth Cardis, antigua responsable del proyecto Interphone y epidemióloga, ha accedido a dar una entrevista tras ofercer una charla en el CREAL de Barcelona, que podéis ver en el vídeo. La respuesta de la Dra. Cardis ha sido clara: hay que aplicar el Principio de Precaución, pues la controversia científica existe.

Indicar que en el Anexo 2 del proyecto Interphone se ha valorado únicamente los resultados relacionados con Gliomas y Meningiomas (tipos de tumores cerebrales): indican el riesgo de poder contraer uno de los dos tumores (OR > 1), en función de las horas y del tipo de utilización del móvil.

Pero aún quedan más resultados de Interphone por salir a la luz:



Preguntas para la Dra. Elisabeth Cardis

(Fuente: T. Oller, CREAL; imagen: APPhoto)

El próximo 11 de junio, la Dra. Elisabeth Cardis, responsable de la investigación del proyecto INTERPHONE, y actualmente en el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental de Catalunya (CREAL) pronunciará una charla. La ponencia se titula "Brain tumour risk in relation to mobile telephone use: results of the INTERPHONE international case-control study" (Relación de la utilización del móvil con el riesgo de contraer un tumor cerebral: resultados del estudio internacional INTERPHONE).

Aprovechando su presencia, entre otras muchas preguntas que van a presentar múltiples organizaciones a nivel estatal, podemos adelantaros las tres primeras:
  • Los Drs. Emilio Mayayo y Dr. Anghileri han reproducido los estudios del Dr. Repacholi sobre ratones irradiados, hay otros estudios realizados en laboratorios ¿Qué opinión le merecen estas evidencias científicas así como las del Dr Milhard, los Drs. Hardell y Mild, Drs. Wolf Wolf, Dr. Gómez Perreta y Dr. Navarro, Drs. Tice y col., Dr. Szmigielski, etc?
  • ¿Por qué en el documento informativo oficial del proyecto Interphone no se recogen los datos obtenidos en el Anexo 2, en el que no se comparan los resultados con personas que no utilizan el móvil sino con persona de uso leve del móvil (menos de dos años).? Los resultados son, claramente, como para pedir que se aplique el principio de precaución.
  • ¿Qué sentido puede darle la Dra. Elisabeth Cardis (CREAL) a la experiencia oficial del Gobierno francés de iniciar el control de límites en la emisión de ondas electromagnéticas de telefonía móvil en Francia, con una experiencia en 16 ciudades voluntarias y un proceso encaminado al establecimiento final de 0,1 V/m ó 0,003 microwatios/cm²?
Bibliografía
1.- Anghileri LJ et al. Radiofrequency-induced carcinogenesis:cellular calcium homeostasis changes as a triggering factor. Int J Radiat Bial 2005:81:205-9;
2.- Anghileri U et al. Evaluation of health risk caused by radio-frequency accelerated carcinogenesis: the importance of processes driven by calcium ion signal. Eur J Cancer Prev 2006;15:191-5.
3.- Anghileri U et al. Iron-radiofrequency synergism in Iymphomagenesis. Immunopharm Immunotox 2006;28: 175-83.
4.- Hardell L, Mild KH. Tumor risk associated with use of cellular telephones or cordless desktop telephones. World J Surg Oncol 2006;4:74-82.
5.- Mayayo E et al. Short term ultrastructural changes in 50ft tissue after LLL T Helium-Neon laser treatment. Laser Therapy 1989; 1: 119-25.
6.- Milham S Jr et al. Mortalityfrom leukaemia in workers exposed to electrical and magnetic fields. New Engl J Med 1982;307:249 ..
7.- Repacholi MH et al. Lymphomas in mu-pim 1 transgenic mice exposed to pulsed 900 MHZ electromagnetic fields. Radiat Res 1997;147:631-40.
8.-Tice,RR et al. Genotoxicity of radiofrequency signals. Investigation of DNA damage and micronuclei induction in cultured human blood cells. Sioelectromagnetics 2002;23: 113-126.
9.- Trelles MA and Mayayo E. Sone facture consolidates faster with low-power laser. LaserSurg Med 1987;7:36-45. I
10.- Trelles MA and Mayayo E. Mast cells are implicated in low power laser effect on tissue. Laser in Medical Science 1992;7:73-8.
11.- Brain tumour risk in relation to mobile telephone use: results of the INTERPHONE international case-control study – IJE, May 2010-. http://ije.oxfordjournals.org/cgi/data/dyq079/DC1/2
12.- Comunicación de la Comisión, de 2 de febrero de 2000, sobre el recurso al principio de precaución. http://europa.eu/legislation_summaries/environment/general_provisions/l32042_es.htm
13.- Prueba de reducción de radiaciones en 16 ciudades. Diciembre de 2009. http://antenano.blogspot.com/2009/12/prueba-de-reduccion-de-radiaciones-en.html

Estudio en punto muerto

(Fuente e imagen: Wall Street Journal)

Clarificadora imagen que ha publicado el Wall Street Journal la semana pasada. Ya comentamos que los resultados del proyecto Interphone fueron publicados "oficialmente" por un lado, y por otro se pasó un Anexo 2 casi de tapadillo: y los resultados de ambos eran bastante divergentes. Incluso en el "oficial", una de las conclusiones a la que se podía llegar era que el uso del móvil parecía proteger contra dos tipos de tumores cerebrales. Aunque los investigadores no se creían estos datos. Este hecho ilustra perfectamente lo difícil que es de analizar, cuantificar y de medir el impacto de la posibilidad de un riesgo elevado en una actividad tan difundida como la de utilizar un móvil.

"Los investigadores encontraron que los que nunca habían utilizado un teléfono móvil parecía que tenían una protección contra los tumores cerebrales", comenta David O. Carpenter, director del Instituto para la Salud y Medio Ambiente, en la Universidad de Albany (Nueva York), "y eso, simplemente, no tiene sentido".

El estudio Interphone estuvo plagado de dificultades, y disputas internas -acerca de cómo interpretar los resultados- retrasaron tanto la publicación que los patrones de uso de móviles de los participantes en el estudio no coinciden con los de los usuarios de móviles de hoy en día.

Los propios investigadores de Interphone han reconocido en su documento final, publicado por la revista International Journal of Epidemiology, que algo no había ido bien, probablemente con los grupos de control. El estudio analizó la utilización del móvil en 13 países. Se observó a un grupo de adultos de entre 30 y 59 años que habían sido diagnosticados de glioma o meningioma, dos tipos de tumores cerebrales que pueden ser benignos o malignos, entre 2000 y 2004. Estos fueron comparados con grupos de control: personas seleccionadas para compararlas con las personas con tumores, teniendo en cuenta la edad, el sexo o el lugar de residencia.

Pero en realidad no podían compararse. Sólo un 53% de las personas seleccionadas para participar en el grupo de control, y de los encuestados que no quisieron participar, demostraron que eran menos propensos a utilizar el teléfono móvil que los que participaron: eso pudo haber elevado artificialmente el uso de móviles entre el grupo de control -libres de tumores- haciendo que los teléfonos móviles parezcan menos peligrosos de lo que pueden ser.

Incluso en este estudio, el riesgo no aumentaba proporcionalmente al número de horas que se utiliza el móvil, que es lo que los epidemiólogos suelen buscar: una relación causa-efecto perceptible. "Ciertamente, es menos convincente que si se hubiera visto algún tipo de respuesta gradual", dice David A. Savitz, director de Prevención del Instituto de Salud Pública de la Escuela de Medicina Monte Sinaí en Nueva York.

"Interphone ha hecho más esfuerzo que ningún otro estudio para identificar y cuantificar sus propios defectos", dice el co-autor Martine Vrijheid, investigador de la Agencia de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud, en Lyon (Francia). "Lo que más ha llamado la atención han sido precisamente dichos defectos."

Un nuevo estudio en curso en el Reino Unido tendrá un enfoque diferente: se va a realizar el seguimiento de los usuarios de móviles a lo largo del tiempo para ver si su un gran uso está ligado a una mayor incidencia del cáncer. Pero el estudio aún tendrá que recurrir a cientos de miles de voluntarios para dar resultados útiles, y podrían décadas para detectar cualquier alteración en las tasas de cáncer.


Los niños, más vulnerables a las radiaciones

(Fuente: PEHSU, IARC, Comisión Europea; imagen: J. Ferrís)

Según el último estudio publicado en la Revista Española de Pediatría, la población infantil es especialmente vulnerable a las exposiciones permanentes de radiaciones de campos electromagnéticos de frecuencia extremadamente baja (REM-FEB) , en niveles establecidos como seguros para los adultos (riesgo a desarrollar leucemia aguda infantil, respecto a exposiciones menores a 0,1 μT, con resultados estadísticamente significativos. A pesar de no haber encontrado un mecanismo causal, la aplicación del principio de precaución es fundamental para proteger la salud de los niños.

Esta investigación ha sido llevada a cabo por el equipo de Josep Ferrís i Tortajada, del grupo de Salud Mediambiental Pediátrica de la Unitad de Oncología Pediátrica del Hospital Infantil Universitari La Fe (Valencia). El tipo de radiaciones analizadas (FEB o ELF en inglés) ya fueron incluidas el 27 de junio de 2001 por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer en la Clasificación de Sustancias Cancerígenas dentro de la categoría de "posible agente cancerígeno en humanos" (categoría 2B), por incrementar el riesgo de leucemia infantil. Esta categoría fue ratificada por la Comisión Europea el 1 de septiembre de 2008.

Recordemos que este tipo de radiaciones FEB artificiales podemos encontrarlas en las líneas de alta tensión, en los transformadores eléctricos y en otro tipo de infraestructuras eléctricas. Recordemos que el Tribunal Supremo ya condenó a una compañía eléctrica por contaminar con este tipo de radiaciones el piso de una familia.

Esta vulnerabilidad de la población infantil no sólo se da en las radiaciones CEM de tipo FEB, sino también en las de tipo de altas radiofrecuencias (RF): recordemos, entre otros, los avisos de los riesgos de los niños y los móviles, realizados por el Comité Nacional Ruso para la Protección de Radiaciones No Ionizantes.


El análisis escondido de Interphone

(Fuente: Microwave News, AVAATE, Oxford Journals; imagen:MWN)

Ya comentamos la semana pasada que se habían publicado las conclusiones finales del tan esperado proyecto Interphone, un estudio en el que han participado 13 países y que ha tratado de analizar los posibles vínculos entre el uso de los teléfonos móviles y los tumores. Sin embargo, poco se ha publicitado del Apéndice 2.

Este documento menos publicitado tiene resultados más CONTUNDENTES. La principal diferencia entre el Apéndice2 y el documento final "oficial" de Interphone está en que, en vez de tomar el grupo de control a personas que no utilizan el móvil, han cogido otro grupo de control con gente que ha empezado a utilizar el móvil como mucho hace dos años (es una técnica que se debe utilizar en epidemiología ocupacional). Lo extraño es que en la publicación principal de Interphone no hacen mención a los resultados obtenidos en este apéndice 2 (a excepción de una breve reseña).

Para entenderlo, el odds ratio (OR) es el cociente entre la probabilidad de que un evento suceda y la probabilidad de que no suceda. Por ejemplo, un OR = 2,5 significa que el efecto analizado aparece ante la presencia de una variable 2,5 veces más que si no estuviera presente (en este caso la variable es el uso de teléfonos móviles y los efectos analizados son tipos de tumores).

Bien, pues observad atentamente las tres últimas columnas del gráfico en donde el OR para los gliomas supera el 1.0, indicando que existe un riesgo estadísticamente significativo entre los usuarios que utilicen más de 30 minutos al día el móvil durante al menos 10 años.

Interesante es la reflexión de la antigua responsable del proyecto Elisabeth Cardis: "En mi opinión, creo que tenemos una serie de elementos que sugieren un posible aumento del riesgo entre los usuarios que utilizan frecuentemente el móvil; y dado que los usuarios que en nuestro estudio utilizaban más frecuentemente el móvi hoy se les podría considerar como usuarios de baja utilización, creo que esto debería preocuparnos."

El tan esperado Interphone

(Fuente e imagen: International Journal of Epidemiology, Microwave News, IARC)

Como ya adelantábamos hace poco, se han publicado los resultados finales del proyecto Interphone con un retraso de casi 5 años. El proyecto con un coste hasta la fecha de 19,2 millones de Euros, ha sido financiado en parte con 5,5 millones de Euros por parte de la industria de la telefonía móvil (sic) y 3,74 millones de Euros por parte de la Comisión Europea.

El proyecto trata de analizar los posibles vínculos entre el uso de los teléfonos móviles y los tumores, y hace un año se llegó a un compromiso para presentar los resultados finales.

La Agencia IARC, dependiente de la Organización Mundial de la Salud y al frente de la investigación, ha publicado una nota de prensa describiendo a los participantes que han integrado el equipo de científicos y un breve resumen de los datos obtenidos. El informe final ha sido publicado el pasado 17 de mayo en varios formatos en la Int. J. Epidemiol.

"El estudio no evidencia un mayor riesgo de cáncer, pero no podemos concluir que no hay ningún riesgo porque hay suficientes resultados que sugieren un riesgo posible. [...] En general, mi opinión es que los resultados muestran un efecto real", declaró la doctora Elisabeth Cardis, investigadora principal del estudio. Asimismo, parece que la investigación debe continuar debido al rápido aumento de uso de estos dispositivos entre los niños y adolescentes, el incremento de los usuarios que hablan más de media hora al día y los cambios de tecnología que ha habido desde que se realizó la investigación.

Siegal Sadetzki, del equipo israelí de Interphone apuntaba que, aunque los riesgos son mientras que los riesgos no son concluyentes, algunos de los resultados muestran cierta consistencia. Estos incluyen el mayor riesgo que tienen los usuarios que utilizan mucho el móvil. "Los datos obtenidos no son lo suficientemente fuertes como para establecer una interpretación causal, pero sí son suficientes como para apoyar políticas de precaución", dijo.

Leyendo el estudio, encontramos OR superiores a 1, por lo que entendemos que existe un riesgo estadísticamente significativo. Sin embargo, cuando el dato es malo para la industria de la telefonía, ponen en entredicho los resultados, el grupo de control o el método (en cambio, cuando no encuentran riesgo no dicen nada).

El grupo The International EMF Collaborative’s ya ha publicado su comentario respecto del estudio final presentado, quejándose de que los datos respecto a los neurinomas acústicos y los tumores de glándulas salivales situadas más cerca del oído, no han sido publicados o bien que no se han separado los datos por género (en cuyo caso, han diluido el riesgo mayor que tienen las mujeres de padecer meningiomas). Dicho grupo ha pedido la publicación con todos los datos completos de Interphone y la investigación urgente sobre los riesgos del móvil para los niños.


Resultados finales de Interphone a la vista

(Fuente: Microwave News, New Scientist, IARC, IJE; imagen: Nestlines)

El famoso proyecto Interphone, cuyo objetivo es estudiar si existe una relación entre el uso del teléfono móvil y determinados tipos de cáncer, en particular tumores cerebrales, del nervio auditivo y de la glándula parótida, parece que va a publicar los resultados definitivos, tras 5 años de retraso (deberían haber publicado el informe final a mediados de 2005). Por lo visto, el próximo 18 de mayo se publicará en la web del International Journal of Epidemiology un avance de las conclusiones finales del estudio, que está programado sea publicado definitivamente en el número de junio. Aún no se sabe si será de libre acceso.

En el estudio, que ha contado con un presupuesto de 30 millones de dólares, han participado investigadores de Australia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Israel, Italia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia y del Reino Unido. La última vez que emitieron un informe preliminar fue el 8 de octubre de 2008. Dichos resultados indicaban que, los usuarios que llevasen más de 10 años utilizando el móvil, tienen más posibilidades de contraer tumores cerebrales, neuromas acústicos, gliomas o tumores de la glándula parótida.

A estos resultados parciales se unía el meta-análisis de Hardell (2008), que confirma los resultados para los usuarios que llevan 10 años o más utilizando el teléfono móvil: existe incremento del riesgo de padecer un tumor cerebral.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS - WHO), al frente del proyecto Interphone, tomó un compromiso en mayo de 2009 de finalizar la redacción del documento definitivo en un breve plazo de tiempo, ante el retraso que llevaba y los avisos del Parlamento Europeo (puntos G y 14). Cambió incluso de directora de proyecto.

Por si acaso, dicha ex-directora estará el próximo 27 de mayo presentando en Burdeos los resultados en una conferencia patrocinada por la European BioElectromagnetics Association. También, su antiguo jefe, Repacholi -criticado por la prestigiosa revista The Lancet- ya se adelantó el pasado 2 de diciembre de 2009, y anunció que "la publicación de los resultados de Interphone no podrá terminar con el debate entre los móviles y el cáncer".

Informe Panel de Expertos contra el Cáncer

(Fuente e imagen: Environmental Health News, E. O´Connor)

En Enero de 2009 ya anunciábamos que Obama había creado un Panel Presidencial de Expertos contra el Cáncer. Bien, pues estos expertos acaban de publicar un informe de 240 páginas: "Reduciendo los factores medioambientales que pueden provocar cáncer. Qué podemos hacer ahora".

El panel de expertos ha declarado que los factores de riesgo medioambientales que pueden provocar cáncer "han sido gravemente subestimados" y que pueden acabar con vidas de personas "de forma innecesaria".

El panel nombrado por el presidente de EEUU informó el pasado jueves que "el número de casos de cáncer inducidos por factores medioambientales se ha subestimado" e instó encarecidamente a promover acciones para reducir la exposición de las personas a los agentes carcinógenos.

Cita tomada de los responsables del informe:

"Otra de las cuestiones sensibles planteadas es el riesgo de contraer un cáncer en el cerebro que pueden producir los teléfonos móviles. Los científicos están divididos sobre si existe una relación o no. Hasta que se realicen más investigaciones, el panel recomendó que las personas deben reducir su uso, haciendo menos llamadas y más cortas, usando dispositivos de manos libres para que el teléfono no esté en contacto con la cabeza y abstenerse de llevar un teléfono en el cinturón o en un bolsillo. Incluso si los móviles aumentasen tan sólo ligeramente el riesgo de padecer un cáncer, y dado que muchas personas estarían expuestas a este pequeño incremento del riesgo, podría significar un gran impacto en la salud pública", comentó el Dr. Ted Schettler.

El informé irá a parar directamente a las manos de Obama.


Los móviles están envenenado

(Fuente e imagen:Logical Health)

El doctor, por la Harvard Medical School, Andrew Weil, publicó un interesante artículo en el que indicaba los riesgos de la telefonía móvil y la contaminación electromagnética.

En 34 páginas, hace un repaso por la telefonía móvil, las radiaciones electromagnéticas, los teléfonos inalámbricos de los dominicilios (DECT), los efectos sobre la salud, la melatonina, la fertilidad, la barrera hematoencefálica, el SAR, el Bluetooth, las antenas, los efectos sobre los animales, la leucemia, la absorción de las cabezas de los niños, los seguros, disfunciones hormonales, etc.

El médico indica que la contaminiación electromagnética es la más peligrosa de las contaminaciones de este siglo, ya que es invisible e insensible.

Entre los peligros, indica Weil que una llamada de dos minutos puede alterar las funciones del cerebro de un niño durante la siguiente hora.



Anomalías reproductivas en ratones cercanos a antenas

(Fuente: ASIDES, Springerlink; imagen: notsohumblepie)

El aumento de casos de anomalías en espermatozoides de humanos que viven en las cercanías de antenas de estaciones base de telefonía móvil (EBTM) ha llevado a un grupo de científicos a realizar un estudio, esta vez con ratones de laboratorio.

Los resultados de la influencia de la exposición de las radiaciones de EBTM sobre dichos ratones han sido publicados el pasado mes de enero de 2010 en el Bulletin of Environmental Contamination and Toxicology de Nueva York.

Tras 6 meses de estar expuestos a las habituales antenas de telefonía móvil, los científicos descubrieron que estos ratones presentaban un alto nivel de anomalías en el esperma, frente a los resultados del grupo de control.

Los datos obtenidos indicaban que la frecuencia de aparición de anomalías en el esperma estaba directamente relacionada con los niveles de radiación en los lugares de estudio. Las conclusiones de este estudio aportan más información a la ya evidencia creciente entre la comunidad científica de que hay efectos potenciales en la salud reproductiva debido a la constante exposición a radiaciones de radiofrecuencias, especialmente de EBTM. Este estudio ratifica otros resultados que indican que las radiaciones no ionizantes de la telefonía móvil sí pueden provocar daños en el ADN.

Aunque no se pueden extrapolar directamente los resultados sobre ratones a los seres humanos, las conclusiones de este estudio indican no obstante la existencia de riesgos potenciales para la salud de la población, que pueden ser asociados con la exposición a radiaciones de la telefonía móvil. Esto implica que los organismos y autoridades que regulan los niveles de exposición deberían adoptar el Principio de Precaución – “más vale prevenir que lamentar” - al lidiar con problemas relacionados con la exposición humana a las radiaciones de radiofrecuencias.


Los criptocromos y las radiaciones

(Fuente: A. Goldsworthy, Nature, Wikipedia, In these New Times, Hese-Project; imagen: Wikipedia)

Los criptocromos son pigmentos fotorreceptores que se encuentran al parecer en el núcleo de las células de las personas, animales, plantas y algunos microorganismos, con multitud de funciones. Éstos son esenciales en la orientación a través del campo magnético terrestre, en la reparación del ADN dañado, en los ritmos circadianos (el "reloj biológico") de plantas, animales y humanos, y en la regulación del sistema inmunológico.

Por lo visto, las funciones de estos pigmentos se ven seriamente afectadas por un amplio abanico de radiofrecuencias, entre ellas la de las antenas de telefonía móvil y otros sistemas inalámbricos. En la publicación de referencia Nature, el estudio de Ritz et al. (Nature Vol. 429, mayo 2004) ya informaba del descubrimiento de los efectos de las radiaciones de las radiofrecuencias sobre los criptocromos en la navegación de los animales.

Por tanto, no es nada extraño pensar que las emisiones de las antenas de telefonía móvil -entre otros emisores de radiaciones no ionizantes- pueden ser los causantesdel descenso de las población de pájaros o de abejas, que pueden perder su orientación o bien los fallos en su sistema inmunológico los hace más sensibles a los agentes patógenos a los que supuestamente son resistentes. Obviamente, hay otros agentes externos (pesticidas, otros agroquímicos, etc.), pero no se puede negar la influencia de las radiaciones de las radiofrecuencias.

Asimismo, también afecta a sus funciones del ritmo circadiano y a la regulación del sistema inmunológico. Esto es similar a lo comentado con la glándula pineal y la melatonina. La presencia de las radiaciones se percibe como una iluminación permanente, interrumpiendo el proceso nocturno del descanso, en donde el sistema inmunitario trabaja para reparar el esfuerzo realizado durante el día. De ahí que mucha gente que vive cerca de estaciones base de telefonía móvil (EBTM) se quejan de que se levantan cansados, que duermen mal, etc. Es por ello que hay que evitar que por las noches estemos expuestos a las radiaciones de las EBTM o bien de los puntos WiFi (se pueden desconectar).

Resumiendo, las radiaciones de los sistemas inalámbricos de comunicación afectan a los criptocromos. Esto produce alteraciones en los sistemas de orientación de los animales, afecta al sistema inmunológico, al "reloj biológico" e incluso a las plantas. Inocuo, al menos, no es. Curioso, cuando menos, que salgan a la luz los criptocromos para evitar que una operadora multiplique por cuatro la potencia de sus EBTM.

El ejemplo de la Talidomida

(Fuente: Wikipedia, El País, VLex, NLM, MedTempus, Thalidomide Society, AVITE; imagen: Badoc)

Resulta que, tras más de 50 años, ahora se reconoce a las víctimas de la Talidomida. Dicho fármaco se recetó entre 1958 y 1963 -año en que se retiró del mercado- para evitar las naúseas, la ansiedad, el insomnio y los vómitos matutinos de las embarazadas.

Sin embargo, nadie había contado a las madres los posibles efectos secundarios, y graves, que podía tener dicho "medicamento". La farmaceútica alemana Chemie Gruenenthal se encargó desde 1954 de desarrollar y comercializar la Talidomida, una sustancia que había sintetizado un año antes la empresa farmaceútica suiza Ciba.

En las pruebas de evaluación del fármaco no se encontraron efectos secundarios: luego se demostró que los experimentos se realizaron de forma incorrecta y hasta se falsearon los resultados. Basándose en estas "pruebas", las autoridades sanitarias aprobaron la talidomida para los humanos: según los informes todo era normal. Pero ya habían empezado a nacer niños con malformaciones en las extremidades (focomelia). El Dr. australiano William McBride (cayó en 1993 en desgracia y fue readmitido en 1999), se dió cuenta de lo que estaba sucediendo, pero sufrió el looby de la industria farmaceútica, que consiguió retrasar la publicación de sus descubrimientos. Justificaron la aparición de tantos niños con malformaciones con explicaciones medioambientales, infecciones, Rayos X, sustancias tóxicas, etc. Eran otras causas, pero la Talidomida, no: ésta era "segura".

El 16 de noviembre de 1961, el Dr. W. Lenz comienza a alertar a la farmaceútica, a las autoridades sanitarias y a expertos, que la culpable de todas esas malformaciones era la talidomida: había que retirarla del mercado. Se calcula que dicho medicamento afectó a más de 20.000 bebés de entonces. Posteriormente, muchos países comenzaron a promulgar leyes de control a los medicamentos para evitar que se repitiese una nueva Talidomida.

En EEUU se libraron de dicho medicamento gracias a la Dra. Frances Oldham Kelsey, recién llegada un mes antes a la agencia norteamericana del medicamento (Food and Drug Administration, FDA), quien rechazó hasta en seis ocasiones las solicitudes de comercialización, por parte del laboratorio Richardson-Merrell, de la Talidomida. Kelsey argumentó falta de una explicación científicamente razonable de las propiedades bioquímicas de la Talidomida y de sus efectos en el cuerpo humano.

Hoy en día, la Talidomida es el paradigma del acto farmacéutico más despreciable. Y el Gobierno parece que indemnizará a los afectados por dicho medicamento, según ha anunciado hoy la Asociación de Víctimas de la Talidomida (Avite).

Otro caso más para añadir a lecciones que deberíamos aprender del pasado: la talidomida, junto con el amianto o el tabaco. A pesar de seguir viviendo las malas prácticas de antaño por parte de los poderes públicos y privados, no nos cansaremos de alertar de que hay que reducir los niveles de radiaciones de campos electromagnéticos y aplicar el principio de precaución, principalmente con los móviles y las estaciones base de telefonía móvil (EBTM). Pero debe ser que el ser humano es el única que tropieza varias veces con la misma piedra...

Sentencia: el móvil como causante de invalidez profesional

(Fuente e imagen: Next-Up, Il Secolo XIX)

Un Tribunal italiano ha reconocido el uso del teléfono móvil y del inalámbrico DECT como origen de la enfermedad laboral de dos trabajadores.

La sentencia pionera ha reconocido que es plausible que haya una relación entre los tumores aparecidos en ambos casos (en Falleba y en Brescia) y la radiación recibida por el uso intensivo durante 10 años de teléfonos móviles e inalámbricos.

La sentencia en segunda instancia a valorado las pruebas científicas aportadas por el catedrático en Biología Angelo Levis (en la fotografía), catedrático en mutagénesis en la Universidad de Padua: una "autoridad en cuanto a investigación sobre los efectos de las radiaciones electromagnéticas en la salud humana". Otro de los expertos que presentó pruebas ha sido el neurocirujano José Grasso.

El especialista en epidemiología Valerio Gennaro de Génova, que acogió con entusiasmo el juicio de Brescia declaró: "en realidad, los especialistas en epidemiología somos cada vez menos. Y queda claro que, esta labor de investigación no sirve solamente para recoger datos, sino también para interpretar e incluir porqué la gente contrae enfermedades".

Según el Profesor Angelo Levis. "Consideramos que es una enfermedad [los tumores] que tiene diez años de latencia, de modo que, comenzamos a obtener los primeros datos sobre las consecuencias de algunos comportamientos".

El INAIL (Instituto Nacional y Seguridad Laboral en el Trabajo en Italia) les ha reconocido un 80% de invalidez causada por esta enfermedad profesional.


Busque y compare

(Fuente: Daily Telegraph; imagen: DSALUD)

La Sociedad Danesa del Cáncer vuelve a estar al frente de un estudio que indica que no han encontrado peligro alguno con el uso del móvil. Esta vez han analizado las tasas de incidencia del cáncer entre 1974 y 2003 en Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia y no han visto variaciones significativas entre 1998 y 2003.

Estos resultados chocan con los obtenidos por otros recientes estudios y que han dado unos resultados contrarios, como muestra la noticia de la imagen:
De ahí que el artículo publicado en la Journal of the Cancer Institute -Vol. 101, No. 24- (de la Universidad de Oxford) choque bastante con lo obtenido hasta ahora.

Los científicos del estudio comentan que los resultados pueden deberse a que el tiempo para la aparición de tumores supera los 5-10 años de uso del móvil, que el grupo de población analizada puede ser pequeño para observar incremento del riesgo, que el riesgo sólo se incrementa en determinados tipos de cáncer o de usuarios de móvil o bien porque efectivamente no existe un incremento del riesgo.

Vamos, que busque y compare y quédese con el estudio que mejor le venga... En cualquier caso es un claro ejemplo de la incertidumbre científica que existe en este tema.


Otra coincidencia más

(Fuente: GV/EJ, Eudel, Málaga Hoy, Next-Up; imagen: GV/EJ)

Hoy, que se celebra el Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres, nos llega la noticia que en Málaga, se han detectado 43 casos de cáncer alrededor de una antena de telefonía móvil.

Son casi el mismo número de fallecidas que llevamos a lo largo del año a nivel estatal (4.078 víctimizaciones de mujeres por violencia de género en Euskadi). 43 casos de cáncer, de los que 35 ya han fallecido. En una localidad de 350 habitantes.

Dicen que los límites están por debajo de los establecidos legalmente. Pero ya sabemos que legalidad no significa ni inocuidad ni salubridad (véase el caso del tabaco o del alcohol).

Este es otro caso más de los clúster de cáncer que curiosamente aparecen con un común denominador: la presencia en los alrededores de antenas. Coincidencias...

Tomamos como ejemplo el estudio de Marina Pollán titulado OCUPACIÓN, EXPOSICIÓN LABORAL A RADIACIONES ELECTROMAGNÉTICAS Y CÁNCER DE MAMA, editado en 2001 por el Instituto de Salud Carlos III y el Ministerio de Sanidad y Consumo. "Hay que considerar las radiaciones electromagnéticas como posibles agentes promotores del cáncer mamario".

Si no fuese suficiente base científica como para tomar en serio el peligro que supone exponerse de forma continua a emisiones de campos electromagnéticos que provienen de antenas cercanas, les añadimos unos estudios más:
  • 20 estudios científicos que recogimos en septiembre de 2008 sobre alteraciones y daños en el ADN, debido a las radiaciones que producen la telefonía móvil y similares. La revista Science lo publicó en su número del 28 de noviembre,
  • El estudio israelí Wolf&Wolf, de los investigadores médicos Ronny Wolf Kaplan, del Medical Center,Rechovot, Sackler Faculty of Medicine, Tel-Aviv University, y Danny Wolf (The Pediatric Outpatient Clinic): Increase Incidence of Cancer of near a Cell Phone Transmitter Station. International Journal of Cancer Prevention. Vol.1, n.2, abril de 2004)
  • El estudio alemán Naila, de Horst Eger, Klaus Uwe Hagen, Birgitt Lucas, Peter Vogel, Helmut Voit: Horst Eger, Klaus Uwe Hagen, Birgitt Lucas, Peter Vogel, Helmut Voit:The Influence of Being Physically Near to a Cell Phone Transmission Mast on the Incidence of Cancer, en Umwelt·Medizin·Gesellschaft 17, 4, 2004
¿Seguro que se trata sólo de una coincidencia?...

Conferencia Internacional de Stavanger (Noruega)

(Fuente: Next-Up; imagen: EMF2009)

La pasada semana se celebró en Stavanger (Noruega) la Conferencia Internacional sobre Campos Electromagnéticos. En ella, cerca de una docena de investigadores independientes han analizado los posibles efectos y riesgos en la salud pública de la exposición a campos electromagnéticos.

El programa de la conferencia se dividía en tres sesiones. Por un lado, dos sesiones se centraron en presentar los efectos de los Campos Electromagnéticos (CEM/EMF) en los procesos biológicos. La tercera sesión se centró en los nuevos estándares basados en los efectos biológicos: la manera de establecer unos estádares que protegen la salud pública.

Entre los conferenciantes, cabe mencionar la presencia, entre otros, del Catedrático y Doctor en Medicina, Franz Adlkofer (Alemania); la del Ingeniero miembro de la British Computer Society, Grahame Blackwell (Reino Unido); la del Catedrático, Doctor en Medicina Científica, Presidente del Comité Nacional de Rusia para la Protección de Radiaciones Non-Ionizantes, Yuri G. Grigoriev (Rusia); la del Catedrático asociado y responsable de la Unidad de Dematología Experimental del Departamento de Neurociencias del Instituto Karolinska, Olle Johansson (Suecia); o la del Catedrático del Departamento de Bioingeniería de la Universidad de Washington, Henry Lai (EEUU).

Otro meta-análisis que relaciona móviles con tumores

(Fuente e imagen: Surgical Neurology)

Si el mes pasado publicábamos un meta-análisis que relacionaba el uso de los móviles con los tumores cerebrales, ahora nos ha llegado otro nuevo. En septiembre de 2009, en el número 72 de de la publicación Surgical Neurology, aparece un estudio en el que los autores tratan de analizar si existen evidencias epidemiollógicas que asocien la utilización del móvil y el riesgo de padecer un tumor cerebral.

Los resultados de este meta-análisis epidemiológico indican que la utilización del móvil durante más de una década dobla el riesgo (2,4 veces) de padecer un tumor cerebral en el mismo lado de la cabeza que se suele utilizar (“ipsilateral”) para hablar por el teléfono móvil.

Este estudio indica que existen datos estadísticamente significativos para la aparición de gliomas y neurinomas acústicos, pero no para los meningiomas.

Los autores del estudio concluyen que existe una evidencia epidemiológica adecuada que sugieren una relación entre el uso prolongado del móvil y el desarrollo de un tumor cerebral ipsilateral.